Como Tener Un Buen Corazón

“Cómo tener un buen corazón”

INTRODUCCIÓN

Hace algún tiempo estando en una playa conocí a una mujer, que debía de tener unos 65 años, me impactó mucho no solo por su belleza muy fresca y alegre, sino porque se notaba que envejecía con alegría, sus arrugas se veía que eran huellas de la sonrisa natural que parecía siempre tenía en sus labios y su mirada trasmitía mucha paz y calidez.

Compartimos un buen rato, hablamos de nuestras vidas y en especial de los hijos. De pronto ella haciendo referencia al tema en la educación de los hijos, me dijo: «Hoy en día nos preocupamos y hacemos todo lo necesario para lograr que nuestros hijos se gradúen y sean profesionales”, a lo cual le conteste y a la vez preguntándole «claro que si, ¿no es luego esa nuestra misión como padres»?, ella me contesto, «si también…” como dejando la frase sin terminar, por lo cual le repregunte » ¿también?». Ella se quedó unos segundos mirándome y me dijo: “¿y qué hay del corazón?, ¿por qué no les enseñamos a tener un buen corazón?, ¿no crees que así el mundo empezaría a ser un poco mejor?..». Me quede en silencio, no supe que contestarle, sentí vergüenza de no saber que decir en ese momento, ella me regalo una cálida sonrisa entendiendo mi incomodidad y me dijo en un tono casi confidente “piénsalo, todavía estas a tiempo…”

Desde ese día, he pensado mucho en esa frase, le he preguntado a muchas personas que significa para ellas “el tener un buen corazón” y es interesante ver que hay muchas y diferentes formas de entenderla. Pero lo más importante que quedo sonando en mi cabeza fue aquello de que todavía estoy a tiempo y es por esto que decidí tratar de escribir algunas de mis ideas de cómo poder trabajar para tener un buen corazón. Porque al final el resultado podría ser maravilloso porque como decía aquella mujer el mundo podría ser mucho mejor.

TRES PLANOS –  UNA VIDA

El ser adulto es saber manejar todos los aspectos de la vida. Son muchos, pero podríamos dividirlo en tres planos para hacerlo un poco más sencillo.

  1. Emocional.

Tiene que ver con las necesidades interiores, con los sentimientos que nos pueden acompañar y manifestar de muchas formas como tristeza, alegría, nostalgia, ternura, miedo, orgullo, autoestima, etc. También tiene que ver con el manejo de nuestras relaciones personales como la familia, amigos(as), esposos(as), compañeros(as) del trabajo, de estudio, y en general de todos los seres que nos acompañan en este mundo.

  1. Racional.

La inteligencia, el pensamiento, la razón, la lógica. Todo esto es lo que nos da las capacidades para poder para tomar decisiones y si las usamos en los momentos indicados por lo menos estaremos casi seguros de que estamos tomando la decisión correcta.

  1. Físico.

Nuestro cuerpo, nuestras necesidades físicas y materiales. En especial nuestro cuerpo que es el vehículo que nos lleva a donde queremos por lo tanto debemos amarlo, respetarlo y cuidarlo.

MANEJO DE VIDA

Estos tres planos son lo que nos hace “seres humanos” y como seres humanos hacemos parte de una sociedad, que es donde debemos aprender a vivir, a desarrollarnos y sobre todo a realizarnos. Es en esta sociedad donde encontramos las oportunidades para lograr alcanzar nuestras metas, conformar una familia, vivir nuestra vida, etc. Por todo esto es muy importante aprender a conocernos, aceptarnos y valorarnos como somos primero a nosotros mismos y después por los demás y es así como nos sentimos y pasamos a ser miembros de la sociedad en la que vivimos.

Lo primordial es aprender a tener la madurez para saber decidir que es lo que es importante y que es lo que realmente necesario para sentirme satisfecho y realizado en todos mis planos; desafortunadamente el momento en el que estamos viviendo ahora, el plano físico parece que es más importante que los planos emocionales y racionales. Lo cual hace que se produzca un desajuste en nosotros mismos que poco a poco termina afectando nuestra vida. Es así como muchas veces no entendemos por qué nos sentimos tan inconformes con la vida, nada nos satisface, nos preocupamos por la figura, lo que más nos preocupa es poder mantener y llenar todos los requisitos necesarios para sentirnos aceptados en la sociedad.

Todo esto nos lleva muchas veces a cometer toda clase de locuras, llegamos a hacer lo que sea por conseguir ese auto, ese cuerpo, esa mujer, ese hombre, esa casa, ese empleo, etc. Si no lo conseguimos nos sentimos los seres más infelices del mundo y le echamos la culpa de nuestra infelicidad a todas estas superficialidades que no podemos tener. Terminamos sintiéndonos cada día más vacíos, insatisfechos, incluso queriéndonos esconder del mundo para que no vean que somos unos perdedores.

Es por eso que es muy importante entender que los tres planos necesitan igual atención, que si descuidamos uno, este se va a ir quedando vacío y creando un des-balance dentro de nosotros. Debemos aprender a tomar tiempo para estar con nosotros mismos, a veces las personas tienen miedo de estar a solas consigo mismo, es así que cuando están a solas necesitan prender el televisor, el radio, hablar por teléfono, hacer lo que sea, para no quedarse a solas; pero la realidad es que muy importante tener un tiempo para mirarnos, evaluarnos, felicitarnos, reírnos de nosotros mismos y si queremos también llorar por nuestras tristezas.

Luego de reconocernos, podremos aceptarnos a nosotros mismos, hacernos una limpieza interior que incluya los 3 planos (léase los planos emocional, racional y físico), desechar lo que no nos sirve, dejar lo que nos sirva y empezar de nuevo, trazarnos un plan de vida, con metas a corto plazo y que podamos saber que a través del esfuerzo y un buen trabajo podremos alcanzar. Es así como a medida que vayamos alcanzando las pequeñas metas, iremos aprendiendo y conociendo todas nuestras capacidades, las que nos ayudarán y permitirán poder llegar a donde queramos.

SOLO EN EL DICCIONARIO

Hoy en día están empezando a desaparecer palabras que solo parece quedaran en los diccionarios, esto es preocupante, ya que estas palabras son fundamentales para que podamos tener un buen corazón y por ende ser unos buenos seres humanos.

Responsabilidad:  Somos responsables de nuestros actos, pensamientos, palabras de todo lo que está dentro de nosotros, como de todo lo que salga y venga de nosotros, debemos tener la madurez para asumir la responsabilidad de todo esto, por eso es vemos como es más fácil culpar a los demás de nuestros problemas, de nuestra suerte, etc. Desde que estamos pequeños debemos ir aprendiendo a tomar nuestras responsabilidades, a medida que vamos creciendo, la responsabilidad es parte integral y fundamental de nuestra vida.

Honestidad: Palabra que parece cada día sin menos valor y que va de la mano con la responsabilidad porque cuando no queremos asumir nuestra responsabilidad estamos siendo des-honestos. Se nos olvida ser honestos sobre todo con nosotros mismos, nos engañamos interiormente disculpándonos en los demás o en las situaciones exteriores que están fuera de nuestro control.

Es muy difícil dar lo que no tenemos en nosotros mismos, o sea, que si somos deshonestos en nuestra vida, terminamos siéndolo con los demás. Hoy en día, ni siquiera sentimos vergüenza en actuar deshonestamente delante de los niños pequeños, mentimos delante de ellos y muchas veces los hacemos parte de nuestra mentira, como por ejemplo cuando suena el teléfono y le decimos al niño que conteste el teléfono y diga que no estamos, es así como él dice: «mi papá dice que no está»  hay oportunidades incluso que le llamamos la atención por no saber mentir. Algunas dirán, pero es una mentirita, claro que es una mentira, pero ¿quién dice cuando es mentirita y cuando es mentirota?, ¿cómo se mide el tamaño de la mentira?, no es muy claro, pero lo que si es claro, es que es una buena lección de deshonestidad para el niño, y desafortunadamente esto es lo que más rápido se aprende, la lección que aprendió es que es más fácil esconderse que tener que enfrentar la situación o la persona.

Respeto: Otra palabra que está quedando solo para ser usada a nuestra conveniencia. El respeto es algo que se ha ido perdiendo, para todo. Primero en nosotros mismos, no respetamos nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestras emociones; luego es lógico que seguimos irrespetando nuestro hogar, nuestra familia y todo lo que hace parte de nuestra vida.

Vemos como cada día se respeta menos la vida, no hay ni respeto ni mucha menos Tolerancia, hoy te pueden matar porque a alguien no le gusto como lo miraste, sin importar si realmente en ese momento talvez ni siquiera estabas mirando a esa persona.

No se respeta la forma de pensar y estilo de vida de los demás, se juzga muy fácilmente al que no vive o actúa como nosotros. Ni siquiera escuchamos a los que no piensan como nosotros, porque sencillamente están equivocados y no vale la pena. No podemos aceptar que todos podemos pensar, actuar, sentir, amar y ser muy diferentes el uno del otro.

Estamos viviendo casi una dictadura emocional; por ejemplo en una familia si hay alguien que no piensa o no actúa como la mayoría de los miembros de la familia, no se respetan sus sentimientos, ni su forma de expresión, se le critica y si no cambia y actúa como los demás, lo van haciendo a un lado poco a poco, lo van aislando y dependiendo de su nivel económico lo pueden llaman “el raro de la familia”, o “el excéntrico de la familia”. Tampoco respetamos a las personas mayores, olvidando que posiblemente algún día llegaremos a estar como ellos.

Por otra parte debemos aprender a entender lo que significan los riesgos y las consecuencias, desde pequeños escuchamos hablar de las consecuencias que casi siempre son el resultado de no manejar los riesgos.

Riesgo es una palabra que suena cada día más atractiva sobre todo para los jóvenes, por todas partes se escucha hablar de deportes de riesgo, o también por ejemplo el riesgo de competir en las carreras clandestinas, ya que las películas, la publicidad, los juegos, todos los lleva a que pongan a prueba su “valor”, el que gana la carrera y no es agarrado por la policía es el mejor, se le muestra como el más astuto, el más inteligente… no se miden los riesgos, ni las consecuencias, lo importante es ser un héroe, palabra que también se ha desprestigiado mucho, ya que antes los héroes eran los buenos, ahora los héroes son los que logran escapar de la policía, ganar las carreras clandestinas, y en las pandillas los héroes son los que matan más personas…

Metas ó Ideales: Definitivamente no significan lo mismo, pero es fácil caer en esa equivocación, es por eso que muy importante trazarnos metas que se puedan realizar, primero hay entender que puedo soñar, idealizar todo lo que nos gustaría y desearíamos tener y al tener una meta realizable podemos trazarnos un plan de acuerdo a las condiciones reales que estemos viviendo y con una buena proyección podremos conseguirla y que será una realidad en nuestra vida.

Si nos trazamos metas-ideales irrealizables, lo que va a suceder es que trabajaremos muy duro y cuando la realidad nos golpee en la cara, nos daremos cuenta de que no podremos alcanzar nuestra ideal-meta, terminaremos desmotivándonos, sintiéndonos fracasados y es allí cuando nos escucharemos diciendo: “es que trabajo y trabajo, tengo mis metas muy claras, pero es imposible cumplirlas, mi vida es un fracaso”.

Esto nos puede suceder en cualquier aspecto de nuestra vida, no solo en lo material, sino muchas veces en la búsqueda del hombre-mujer perfecto. También es una idealización, es casi que imposible encontrar alguien que sea el hombre-mujer perfecto para nosotros, cuando realmente no somos perfectos. A veces queremos y exigimos mucho más de lo que tenemos para ofrecer, por eso es importante conocernos, aceptarnos y amarnos a nosotros mismos, porque cuando nos sentimos interiormente bien con nosotros mismos, eso es lo que transmitiremos, es lo que podremos dar y compartir con una pareja.

CONCLUSIÓN

Finalmente, lo que si es claro es que como seres humanos tenemos muchas necesidades en cada uno de nuestros planos y es por esto que cuando nos dedicamos solo a cubrir las necesidades de uno o dos de los planos el otro se reciente, y crea el desajuste en nuestra vida.

Si logramos primero rescatar y tratar de incluir en nuestra forma de vida, el respeto, la honestidad y la responsabilidad, enseguida aprenderemos a planificar nuestra vida y nos trazaremos metas realizables. Cuando alcancemos y manejemos un balance en nuestra vida, vamos a ver y a sentir cada día más energía, nos deleitaremos con las cosas simples y sencillas de la vida.

Disfrutaremos sin ningún temor de estar solos con nosotros mismos, por el contrario, será el momento perfecto para mirarnos, saber como vamos en nuestra proyección, el momento para analizarnos y determinar si todo va bien, si hay algo que podamos mejorar, o cambiar para nuestro propio beneficio.

No nos dará vergüenza reconocer que nos sentimos orgullosos de nosotros mismos, de lo que somos; disfrutaremos con nuestra familia, amigos, con toda la sociedad, ya que nos aceptamos y respetamos como somos y lo más importante es que todo esto lo estaremos transmitiendo a los demás, toda nuestra buena energía y alegría interior la reflejaremos en la mirada, en las actitudes y actividades diarias. Todas estas se harán más agradables y nuestra mente estará más despierta para aprender.

La lección final y talvez la más interesante de todas es que aprenderemos a DAR, el dar se volverá parte fundamental de nuestras vidas y es allí cuando podremos ver y entender que es y como funciona la llamada «la ley del bumerán”, o “ley del karma”, o sencillamente “ley universal”: donde todo lo que doy se me devuelve y como en este caso, es mi buena energía o energía positiva, eso es lo que recibo buena energía- energía positiva.

Es allí cuando podremos decir que somos “excelentes seres humanos con un buen corazón”.

Alba Marina Quiñones
Derechos de autor reservados

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